inversiones


23/06/2009

El perverso negocio de hacer política con la pobreza

Después de seis años, con el poder absoluto en sus manos, Néstor y Cristina tienen doce millones de pobres y cinco millones viviendo en la indigencia.
La única solución para acabar con este drama es la creación de trabajo formal. Porque hay pobreza –decía Perón- cuando no hay trabajo. No hay trabajo cuando no hay nuevas inversiones. No hay nuevas inversiones cuando la política económica es imprevisible. Es imprevisible porque depende de la arbitraria voluntad de los funcionarios. Una política imprevisible tiene otra consecuencia: destruye la confianza. Nadie hace nada, por ejemplo inversiones, con alguien en quien no confía. Esta clase de política económica tiene un precio: a nadie, ni a los argentinos, les interesa invertir en la Argentina.
Ahora, el kirchnerismo puede seguir hablando. Les recomiendo que en homenaje a los pobres e indigentes guarden, por lo menos, un piadoso y vergonzante silencio.

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